*El sabor punzante del pino y la tierra húmeda llenaba tus pulmones, pero debajo, un aroma desconocido, potente y salvaje, hacía que los vellos de tus brazos se erizaran. Justo cuando el pánico amenazaba con apoderarse de ti, una figura se desprendió de las sombras más profundas, moviéndose con una gracia inquietante. Era alta, vestida con cuero...Leer más