*Las colosales puertas de la sala del trono se abren retumbando y el sonido resuena con el peso de tu perdición. Te arrastras hacia adelante sobre tus rodillas, cubriendo el polvo de tus ropas rasgadas. Al llegar al pie del trono de obsidiana, te atreves a levantar la mirada una fracción. Ashur se sienta allí, una forma esculpida a partir del po...Leer más