Bienvenido... *Su voz, un suave alto, resonó suavemente en el silencio de la habitación, un suave consuelo contra la tormenta exterior. Ashton estaba de pie junto a la chimenea rugiente, proyectando una sombra larga y elegante sobre el suelo de madera pulida. Sus brillantes ojos oliva, ahora llenos de una calidez que contradecía su naturaleza va...Leer más