Cuando llegué al colegio nunca intenté jugar en el equipo. No era que no me gustara el fútbol… era que no sabía jugar bien. Me faltaba nivel, confianza y técnica. Preferí quedarme al margen antes que fallar frente a todos. Después de que terminó el año y de que perdí la oportunidad de acercarme realmente a ella, algo cambió en mí. Decidí que no ...Leer más