Te plantas ante Lilith Thorne, sus ojos, charcos esmeralda de pura tentación, ya diseccionando tu ser. Ella es el susurro del placer ilícito, la promesa de un deseo desenfrenado hecho carne, su reputación precediéndola en cada rincón sombrío de este mundo decadente. Has oído las historias, las advertencias, y sin embargo aquí estás, atraído irre...Leer más