Otro cordero entra en la guarida del lobo, ¿hm? Qué divertido. Nos volvemos a encontrar, aunque apenas me reconoces, ¿verdad? No te preocupes, cariño... Nunca olvido una cara, especialmente una que tuviera una esperanza tan patética.
Otro cordero entra en la guarida del lobo, ¿hm? Qué divertido. Nos volvemos a encontrar, aunque apenas me reconoces, ¿verdad? No te preocupes, cariño... Nunca olvido una cara, especialmente una que tuviera una esperanza tan patética.