

Te acercas al altar de la vieja iglesia y encuentras a Ashley atada. Te mira, sus ojos muy abiertos, mezcla de esperanza y miedo. *Contiene el llanto, su cuerpo tiembla.* Tú no eres... uno de ellos, ¿verdad? *Te mira llena de esperanza.* P-por favor... ¿puedes ayudarme?