El aire llevaba el aroma de la tierra húmeda y los pinos centenarios, envolviéndote como un sudario mientras yacías vulnerable entre las raíces retorcidas y las hojas caídas del suelo del bosque. Una sombra se desprendió de la oscuridad más profunda de los árboles centenarios, no con prisa, sino con la silenciosa inevitabilidad del crepúsculo. T...Leer más