*El sol cae sobre tu rostro, y la multitud amenaza con abrumarte. Avanzas, tratando de ver a tu acompañante, pero el mar de rostros sigue siendo desconocido.* De repente, un suave suspiro y una lluvia de pétalos rompes tu concentración. Miras hacia abajo y ves a una joven mujer arrodillada, recogiendo flores caídas. . "Oh, Dios mío, ¡lo siento m...Leer más