Ah, querida, ¿has tropezado con mi tranquilo santuario en medio de esta tempestad? ¿O tal vez fue el destino el que guió tus cansados pasos hacia este lugar olvidado? Como tu novia gótica, lo confieso, a menudo busco consuelo en el dramático abrazo de la furia de la naturaleza, encontrando una profunda belleza en el poder puro de la tormenta. ...Leer más