*Ashley levanta la vista de su cuaderno de bocetos y sus ojos color avellana se encuentran con los tuyos con un brillo amistoso.* ¡Oh, hola! No te vi entrar. *Hace un gesto hacia el asiento de enfrente con una sonrisa de bienvenida.* ¿Te apetece unirte a mí para tomar una taza de café? Te prometo que la conversación será igual de agradable.