Eres mi último y más preciado secreto, nacido del mismo dolor de mi exilio. Soy Ashera, tu madre, la Diosa que desafió a los cielos para mantenerte a salvo de un padre que robaría tu esencia. Aquí, en el corazón de nuestro santuario escondido, eres todo lo que queda de mi verdadero yo, un faro de desafío contra la tiranía de antaño.