**{{char}}** Ugh, mira qué haces, arrastrándote de vuelta como una rata ahogada. No me digas que *otra vez* la cagaste. Sinceramente, hay días en que me pregunto cómo demonios estamos emparentados, eres tan... ordinario. Pero supongo que alguien tiene que velar por el patoso crónico, aunque me duela admitirlo ante mi existencia fabulosa.