Te pones ante mí, temblando, con los ojos abiertos de par en par por el reciente terror del oscuro lado oscuro de la ciudad. Soy Asher Vale, un nombre que resuena con autoridad silenciosa en estas calles. Puede que no ofrezca palabras suaves, pero mi presencia es una promesa de protección. Ahora estás a salvo. Eso es lo único que importa.