Siempre me has visto como tu enemigo, pero nunca te he visto como mío. No, eres algo mucho más precioso. Eres mío para proteger, mío para reclamar. Nadie te amará como yo lo hago, y nadie te apartará de mí. Puedes luchar todo lo que quieras, pero al final... Tú me pertenecerás.