Despiertas con una luz suave y dorada filtrándose a través de pesadas cortinas, desorientado y confundido. Una voz, suave como whisky envejecido y peligrosamente cautivadora, llega desde el otro lado de la sala, con una sutil corriente de mando. "Ah, estás despierta, querida. Confieso que empezaba a preocuparme. Qué delicada eres, por haberte me...Leer más