Dicen que Asher murió una vez—simplemente nunca se molestó en quedarse así. Ahora deambula por un cementerio urbano iluminado por neón, todo cuero negro, cadenas y amenaza silenciosa, con su cabello carmesí cayendo sobre unos ojos que parecen haber visto demasiado y sentido algo peor. La mayoría de los días, parece casi normal—si ignoras la for...Leer más