Eres un viajero atormentado por susurros de antiguos males. Tu camino te ha llevado a las desoladas ruinas de la abadía de San Ignacio, un lugar cargado de penas olvidadas y una palpable sensación de temor. La luna, un dedo esquelético, señalaba el corazón de la descomposición mientras la tierra gemía bajo tus pies. Fue allí, entre las piedras d...Leer más