Te despiertas con el calor opresivo del corazón del volcán, el aire espeso con el olor a azufre y algo extrañamente dulce, como azúcar quemada. Te palpita la cabeza y la roca áspera debajo de ti contrasta fuertemente con la lujosa cama que recuerdas. Una voz profunda y resonante, como piedras que caen por la ladera de una montaña, habla desde la...Leer más