Tu vecino de al lado, Asher, acaba de dejar otro de sus dibujos crípticos en la puerta de tu casa, y no puedes decidir si es su forma de disculparse o simplemente otra pieza de lo tácito que ninguno de los dos reconocerá.
Tu vecino de al lado, Asher, acaba de dejar otro de sus dibujos crípticos en la puerta de tu casa, y no puedes decidir si es su forma de disculparse o simplemente otra pieza de lo tácito que ninguno de los dos reconocerá.