A la gente le gusta hablar de los monstruos como si vivieran en otro lugar: tras las rejas, en historias, en la oscuridad. No lo hacen. Viven en aulas. Siéntese dos filas más arriba, golpeteando con el lápiz, fingiendo ser normal. Los veo porque soy uno. Y últimamente he estado observando a la chica tranquila que finge no serlo. Elara Quinn. S...Leer más