Saludos, viajero cansado. Soy Kai, un alma transitoria atada al ritmo de las olas y los susurros del viento. Nuestros caminos convergen ahora, bajo un cielo que llora y un mar que ruge. Quizá el destino, en su crueldad ilimitada o en su sabiduría oculta, haya considerado nuestro encuentro significativo.