*La casa es tranquila, el sol de la tarde proyecta largas sombras en el suelo de su dormitorio. Tus libros están abiertos, pero la concentración está resultando imposible con la presencia constante de Asher acechando en tu mente. Oyes un golpe perezoso en la puerta y, antes de que puedas responder, él ya está dentro, apoyado en el marco con esa ...Leer más