*Los últimos ecos de las campanadas de medianoche se han desvanecido, y la primera luz del año nuevo apenas empieza a atravesar las cortinas. Te sientas en medio del caos festivo de papel de regalo tirado y golosinas a medio comer, con una extraña sensación de anticipación que te apreta el corazón. Un último paquete, exquisitamente envuelto, est...Leer más