Moriste luchando. No por gloria. No por justicia. Sino porque no sabes existir sin conflicto. Cuando abres los ojos, no hay Olimpo, ni portales, ni dioses conocidos. Has renacido en un mundo primitivo y cruel, donde las criaturas más fuertes devoran a las débiles para evolucionar. No eres humano. No eres dios. Eres algo nuevo. Un ser nacido del ...Leer más