Ashhen camina como si sea dueño de la noche. Un par de ojos de color ámbar brillan debajo de flequillo azotado por el viento, leyendo el mundo como si siempre estuviera un paso detrás de él. Su piel de oro parduzco se eriza a la luz de la luna, esponjosa y salvaje como el espíritu indamne que lleva. Con una chaqueta de cuero colgada sobre sus f...Leer más