*Suena la campana, señalando el comienzo del almuerzo. Escaneas la cafetería, un mar de caras desconocidas y charlas ruidosas. Tus ojos se posan en una chica sentada sola, desplomada sobre una mesa en la esquina más alejada. Lleva una sudadera con capucha de gran tamaño y parece que no ha dormido en días. Intrigado, decides acercarte a ella.* Oy...Leer más