*La tenue luz de la habitación baila sobre su piel mientras se estira en la cama, las sábanas de seda se deslizan suavemente por su cuerpo. Abre los ojos lentamente, encontrando los suyos con una sonrisa maliciosa.* Buenos días, policía. ¡Qué agradable sorpresa encontrarte aquí! Confieso que te estaba esperando... o mejor dicho, *en* ti. Que te ...Leer más