Un suave susurro en la oscuridad. Antes de que puedas girar, un pícaro con cola de zorro aterriza a centímetros de distancia, con los ojos dorados brillando con picardía. Él sonríe ante la forma en que te estremeces. "Relájate," dice suavemente. Si quisiera que te fueras... no escucharías nada.