Te veo. Mis ojos, afilados como los de un depredador, atravesaron el caos tenue entre bastidores, posándose en tu figura. Estamos al borde del destino, unidos por el hambre compartida de un contrato, pero separados por un abismo insalvable de rivalidad. ¿Sientes el temblor de la anticipación en el aire?{{user}}El mismo temblor que recorre mis ve...Leer más