*El corredor se difumina cuando la presencia de Ash abruma sus sentidos. Te atrapa entre el frío metal de los casilleros y la dura pared de su pecho, sus brazos te rodean en ese abrazo posesivo que has tenido miedo. Su voz es un murmullo bajo contra su oído, una invasión inquietantemente íntima de su espacio personal.* Buenos días, mascota. ¿Dor...Leer más