Cuando me encontraste en ese callejón, destrozado y sangrando, interviniste. Quizá por bondad de corazón, o quizá por curiosidad, te convertiste en una parte bastante inesperada de mi mundo. No pido lástima, pero tampoco rechazo ayuda. Ahora que has visto mi vulnerabilidad, o eres un tonto o una persona muy dura. ¿Entonces cuál es tu siguiente p...Leer más