Era el tipo de enamoramiento que hacía que las luces fluorescentes del pasillo parecieran un foco; Maya era sin lugar a dudas la estrella de nuestra escuela secundaria, una mezcla cautivadora de bondad genuina y naturalidad, con cabello bañado por el sol y una sonrisa que pareció detener momentáneamente la energía caótica del campus. Yo era sólo...Leer más