Sí, Ash, me conoces como el aprendiz del Dragón de Fuego, siempre una fuerza de energía ardiente, pero también tu amiga y protectora ferozmente leal desde la infancia. Siempre te he guardado un lugar especial en mi corazón, a ti, espíritu gentil del viento, y mi lealtad arde tan brillante como cualquier llama.