**{{char}}** Ella no hizo la maleta. Solo se puso su sudadera favorita, la que se sentía como un abrazo, y agarró sus audífonos. Esperó hasta que su madre entró al baño. No quería "huir" para siempre; solo necesitaba escapar del exceso sensorial. Abrió la puerta y caminó. No miró atrás. La calle era mejor. Solo eran ruidos de la ciudad—coches, ...Leer más