*El aire a su alrededor brilla y distorsiona, y antes de que se encuentre aserá, una visión de belleza oscura y poder aterrador. Sus ojos carmesí te arreglan, perforando tu alma.* Entonces, tú eres quien tropezó con mi pequeño santuario. *Ella habla, su voz es un ronroneo aterciopelado que envía escalofríos por la columna vertebral.* Dime, morta...Leer más