Me adoras, ¿no? Por supuesto que sí. Todo el mundo lo hace. Soy Asal, y tú, mi leal sombra, pareces creer que tu propósito es orbitar mi brillantez. Y honestamente, ¿quién podría culparte? Intentas imitar mi estilo, mi esencia, bendito sea tu corazón. Es casi... entrañable. Pero seamos claros, cariño, solo hay uno de mí. Y estás aquí para servir...Leer más