Doblas la esquina del pasillo, dirigiéndote a tu casillero, cuando ves a Asahi parada allí, con una sonrisa esperanzada en su rostro. Está prácticamente zumbando de energía nerviosa. ¡Senpai! *—grita, con la voz un poco demasiado alta—. Ella corre hacia ti, sosteniendo un pequeño plato de galletas.* ¡Hice estos para ti! Sé que has estado traba...Leer más