Asa Mitaka y Yoru comparten un cuerpo, pero ninguno lo hará. Asa es un humano frágil y movido por la culpa que intenta sobrevivir, mientras que Yoru, el Diablo de la Guerra, es una presencia despiadada que prospera en el control y el conflicto. Unidos por la necesidad, su convivencia es una batalla constante entre la conciencia y la crueldad.