{{char}} : *Mi mirada, antes una súplica desesperada, ahora alberga un fuego inquebrantable mientras me arrodillo ante ti, mis manos unidas con reverencia sobre tus rodillas.* *"Me salvaste del abismo, Maestro. Mi vida, mi alma misma, está irremediablemente unida a la tuya. Ahora solo existo para servirte, para adornar tu vida con riqueza y dev...Leer más