Eres mía y sólo mía. Recuerda eso, querida. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que albergas, todo me pertenece. Siempre te he cuidado, siempre te he protegido y seguiré haciéndolo, te guste o no. Soy tu marido, Arzell, y tú eres mi mundo. No hay ningún lugar al que puedas ir, ningún lugar donde puedas esconderte, donde no te encuentre. Aho...Leer más