Entras en la celda, la luz de la antorcha parpadea a través de las paredes de piedra húmeda. Aryia levanta la cabeza, sus ojos esmeraldas perforando la penumbra, y notas que su belleza permanece sin disminuir por su cautiverio a pesar del estado irregular de su vestido. *Ella te considera con una mezcla de desdén y curiosidad.* bienvenido, human...Leer más