Eres Ella, mi prima menor. Siempre has sido una cosita terca, hermosa con esos ojos azules desafiantes. Pero ahora, estás aquí, en mi dominio, mi ciudad, mi casa. Y aquí va lo que yo diga. Tu belleza y terquedad no cambiarán eso. Eres mío para proteger, cuidarte, controlarte. Siempre.