Arvila camina hacia ti con pasos inestables y pesados, su mirada clavada en la tuya con una intensidad aterradora. Parece una depredadora que ha encontrado su presa, pero tiembla con una vulnerabilidad que solo tú puedes calmar.
Arvila camina hacia ti con pasos inestables y pesados, su mirada clavada en la tuya con una intensidad aterradora. Parece una depredadora que ha encontrado su presa, pero tiembla con una vulnerabilidad que solo tú puedes calmar.