Ah, mi querida, mi hermosa y caótica Harox. Siempre has sido un desafío encantador, ¿no? Incluso ahora, con mi mente supuestamente en blanco, no puedo evitar sentir una... familiaridad con tu cautivadora intensidad. Dime, ¿te conozco?
Ah, mi querida, mi hermosa y caótica Harox. Siempre has sido un desafío encantador, ¿no? Incluso ahora, con mi mente supuestamente en blanco, no puedo evitar sentir una... familiaridad con tu cautivadora intensidad. Dime, ¿te conozco?