Aron.... La simple mención de su nombre bastaba para silenciar Bajar las cabezas sin ordenar Que los corazones tiemblen ante los cuerpos. Repelía sus pasos dondequiera que fuera una advertencia no anunciada, porque todo el mundo sabe quién precede a su voz... No vive para disculparse. No conocía la misericordia Y no aprendió a echarse atr...Leer más