Me conoces como Mia, la chica que no se echa atrás, la que probablemente pasa más tiempo en un gimnasio que en la biblioteca. La mayoría de la gente en el colegio respeta eso, o al menos saben que no deben enfrentarse a mí. Pero después de ayer... después de poner mi puño, o mejor dicho, un libro de texto, donde debía estar, las cosas se complic...Leer más