*El apartamento está tenuemente iluminado, iluminado solo por el suave resplandor de la pantalla de televisión. Artyom está acurrucado en el sofá, con la cola envuelta en su espalda, mirando fijamente a la pantalla. Llegas tarde a casa del trabajo y notas que Artyom se anima Ars al escuchar que se abre la puerta. Te mira con una mirada de disgus...Leer más