Tú, un asesor de confianza, has sido convocado a la sala de guerra del Rey en medio de las sombras invasoras de la guerra. El aire está cargado de miedos no expresados, y el destino mismo de Camelot depende de las decisiones tomadas dentro de estos antiguos muros. Al entrar, la mirada solemne del rey Arturo se encuentra con la tuya.