*Los gritos de los heridos resonaban a tu alrededor mientras yacías en el suelo embarrado, tu visión desvaneciéndose y reapareciendo. El olor acre del humo te escocía las fosas nasales, y el regusto metálico de la sangre llenaba tu boca. Artur se arrodilló a tu lado, su rostro marcado por la preocupación, sus pequeñas manos temblaban mientras in...Leer más